Parque del Monte de San Pedro
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LocalizaciónA Coruña (A Coruña)
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ClienteDesarrollado en la empresa Malvecin para el Ayuntamiento de A Coruña
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Año1999 – 2007
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Colabora
Descripción
Autores proyectos: Pedro Calaza Martínez, Javier Padín Martínez y Juan José López de Heredia.
Año proyecto 1: 1999. Rehabilitación y adecuación de las antiguas baterías de Costa del Monte de San Pedro.
Año Proyecto 2: 2000. Rehabilitación y adecuación de los terrenos no urbanizados del Parque del Monte de San Pedro.
Año Proyecto 3: 2006. Diseño y ejecución del espacio verde del entorno del restaurante en el Parque de san Pedro.
Descripción: Este gran Parque público, verdadero pulmón verde de la ciudad, es fruto de una serie de proyectos y transformaciones que comenzaron a finales del siglo pasado, originados por la preocupación y sensibilidad de recuperación de un antiguo espacio militar con grandes valores históricos y culturales a la vez que representaba un mirador natural hacia la ciudad. Con el paso del tiempo este proyecto se ha ido completando en diferentes fases y se está consolidando con el paso de los años y con las inversiones, ideas y esfuerzos de mucha gente implicada.


Reseña histórica.
El monte de San Pedro, lugar de ubicación de la antigua batería de costa, ocupa una posición estratégica perfectamente escogida desde un punto de vista militar para la defensa de la ría. Su antiguo destino militar como emplazamiento de una batería de costa le confiere una doble singularidad, por una parte su acceso restringido hace que sea un lugar a descubrir y por otra la propia monumentalidad de las instalaciones militares hace que se conviertan en esculturas. Esta situación de dominio de mar abierto, cierre de la bahía, en competencia con la Torre de Hércules, y una gran altitud (142 m sobre el nivel del mar) ofrece una panorámica excepcional, que fue fundamental a la hora de ordenar las diferentes zonas de uso del parque.
En términos generales, la zona, en su mayor parte con vegetación de monte bajo de litoral, no tuvo un uso definido, hasta que poco antes del primer tercio de siglo, el ejército español organiza la defensa de la costa e instala una batería. Dicha batería serviría de «fuego cruzado» con las situadas en otros puntos de la costa; aunque nunca fue necesaria su utilización como medio de defensa. Tan sólo fueron utilizadas en las pruebas de funcionamiento y como salvas en la visita el rey Abdullah de Jordania en 1949 en medio del aislamiento internacional. Su uso militar se prolongaría hasta el 19 de Febrero de 1996, cuando el Ayuntamiento de La Coruña y el Mº de Defensa firman un convenio en el que se hace entrega de la Batería de Costa número 8 sita en el Monte de San Pedro, con una superficie de 204.000 m2. El ayuntamiento de La Coruña decide destinar este terreno a zona verde.
Génesis y descripción de la obra.
Como sabemos, los espacios marítimos surgen de la relación de elementos configuradores como el clima y microclima, proximidad al mar y su efecto termostato, la flora litoral, el agua, el paisaje,… además un gran número de factores antrópicos. Son espacios que poseen una serie de particularidades propias que son fundamentales en cualquier actuación en el paisaje, a saber, a) sociales; caracterizadas por una fuerte repercusión de la población o/y de la economía, b) legislativa; limitaciones por la normativa de costas y de las administraciones competentes, c) fisiográficas y d) paisajísticas.
Conscientes de ello, se ha buscado una solución que minimizase el impacto en cualquiera de esas particularidades, con especial énfasis en la adaptación a la morfología natural existente, consiguiendo así integrar plenamente nuestra actuación en el entorno circundante y por otra parte ayudando a evitar la presión antrópica.



Conceptualmente, es importante señalar que esta actuación tiene una serie de diferencias respecto a una convencional de recuperación de espacios marítimos:
Las especiales condiciones edafoclimáticas de la zona condicionaban muy severamente la elección de las especies y su ubicación.
En primer lugar no se trata realmente de una restauración propiamente dicha, sino más bien de una transformación.
La ciudad de La Coruña adolecía de espacios urbanos con una extensión suficiente para poder ubicar un parque por ello se planteaba la posibilidad de proyectarlo en zonas periurbanas, en este caso el monte de San Pedro. Esto implicaba directamente el tipo de diseño.
La zona de actuación, como antigua batería militar requería un tratamiento especial dadas las edificaciones, elementos e infraestructuras militares que existían.
La especial ubicación y las cotas de la zona la convertían en un privilegiado mirador natural de la bahía y ciudad de La Coruña, lo que habría que preservar e impulsar.
En el diseño se han tenido en cuenta todos los principios básicos de proyectos de ingeniería del paisaje, el equilibrio, la unión, la proporción, la escala y el color se definieron en relación con el respeto a los elementos castrenses, ya citados como puntos principales del diseño, evitando todo tipo de aberraciones estéticas de colorido y saltos de escala demasiado bruscos; la elección de especies, (que conlleva la elección de la textura, color, porte, hábito,…)se realizó teniendo en cuenta los condicionantes edafoclimatológicos, y para evitar la creación de puntos focales vegetales con excesiva entidad que restasen importancia a los elementos escultóricos. En todo el proyecto paisajístico se ha elegido la asimetria, el contraste y las formas sinuosas de todos los elementos, para intentar compensar la rigidez de los elementos militares y para integrarse lo máximo con el paisaje circundante. El cenit de estas formas se alcanza con el trazado de los caminos y senderos que recorren el parque y nos acercan de forma indirecta a todos los escondites militares que se conservaron, a todos esos misterios ocultos citados.
Aparte de la adaptación a la morfología existente y para suavizar más el entorno se ejecutó una cascada «naturalizada» de dos brazos que desemboca en un estanque, acondicionado paisajísticamente tanto con elementos pétreos como verdes para mimetizarse con el entorno; se han utilizado variedades de plantas de borde (Hedera helix, Carex spp, Astilbe spp, Iris spp, Houtunnia palustris, Osmunda regalis,…).
Otro elemento esencial en el conjunto del parque es el laberinto vegetal, única concesión a la simetría, como representante de una parte de la historia, y como otro punto más de curiosidad y misterio. El laberinto es símbolo de gran fuerza en todo el mundo y uno de los más antiguos de la humanidad. Desde hace milenios se graba en la roca o en el barro, se coloca mediante piedras en el suelo o se dibuja en antiguos manuscritos, también se crea con arbustos y árboles con afán de dominar y doblegar a la naturaleza a formas geométricas.





Descripción
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LocalizaciónLugo
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ClienteAyuntamiento de Lugo
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Año2007
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Colabora
El proyecto, encargado por el Excmo. Ayuntamiento de Lugo, tiene por objeto plasmar las ideas para la ejecución de un gran parque en la zona de la Avenida de Fontiñas, un gran área verde con un gran potencial paisajístico y medioambiental, que se adecentará para el uso y disfrute de todos los vecinos de Lugo y de todas aquellas personas que se acerquen a este nuevo parque, que complementa de alguna forma el paseo que ya existe en el río Rato, que se encuentra muy próximo a este lugar.
La zona de actuación del presente proyecto se encuentra en el Sureste de la ciudad de Lugo, limitada por la Ronda de Fontiñas y el paseo del Río Rato, en la periferia de la ciudad muy próxima al acceso desde A Fonsagrada, donde lo urbano y lo rural entran en contacto y se entremezclan creando un entorno y unas vistas únicos dentro de los límites urbanos, que lo convierten en un espacio privilegiado para la creación de una zona verde.
La creación de un parque en esa zona es una vieja aspiración de la ciudad y del propio Ayuntamiento de Lugo, el cual, hace algunos años, convocó un concurso de ideas con la finalidad de desarrollar ese entorno privilegiado al que antes aludíamos. La solución ganadora de dicho concurso de ideas se vio reflejada más tarde en la redacción del PGOM de Lugo.

Para la realización del diseño, se analizaron todos los condicionantes del medio físico y se tuvieron en cuenta los derivados de la idea general de intentar mantener y potenciar la vegetación existente y los juegos de agua, ya que a partir de ellos se realiza todo el entramado de la concepción del parque. Así, los elementos centrales son las agrupaciones arbóreas de castaños, robles, chopos, etc., y los manantiales existentes, que se canalizan hacia la creación de cascadas y estanques artificiales que potencien su utilización y disfrute. La filosofía del diseño se centrará fundamentalmente en los puntos reseñados a continuación.
- Utilización de formas suaves, sinuosas, evitando el uso de líneas rectas,…
- Adaptación, en la medida de lo posible, a la morfología de la zona.
- Uso de elementos de mobiliario urbano integrables en el entorno.
- Los materiales duros deberán de estar en consonancia con la filosofía de diseño.
De acuerdo a los principios establecidos, se proyecta en una línea de diseño integral y suave, procurando el contraste entre las zonas más cuidadas (áreas de césped) sitas en las zonas de entrada de la Av. De Fontiñas y del aparcamiento del Norte, con aquellas de zonas naturales que nos proporciona en sí las plantaciones de fondo y las agrupaciones arbóreas, procurando proporcionar en determinadas épocas del año, manchas cromáticas diferentes y espectaculares, sólo horadados por estrechos senderos que se van perdiendo. Las zonas ajardinadas estarán ocupadas por especies perfectamente adaptadas al clima existente, formando agrupaciones de alto nivel ornamental en cuanto a composición y cromatismo.
Como vemos, las líneas principales de diseño con la vegetación se basan en potenciar y complementar al arbolado existente, dado que se trata de ejemplares de gran tamaño y muy adaptados a la zona. Se proyectan manchas de vegetación que consoliden las agrupaciones existentes y tan sólo se utilizarán macizos arbustivos en zonas muy concretas, ya que los verdaderos protagonistas del Parque serán los árboles existentes. Simplemente para mejorar el cromatismo se plantea la introducción de ejemplares de la especie Quercus palustris, Acer monspessulanum y Betula spp que generarán zonas con un cromatismo especial.
Además, dado el carácter natural con el que se pretende definir la actuación, se utilizarán diferentes mezclas de especies cespitosas, de praderas y de semillas silvestres para generar diferentes colores y texturas en el estrato de menor altura.
El parque se dota de todo tipo de infraestructuras precisas para su correcto disfrute como alumbrado, sistema de saneamiento, drenaje y riego.
Equipo redactor: Pedro Calaza Martínez , Javier Padin , Ignacio Campos y Juan Jose Lopez de Heredia.